Pamukkale

Descubriendo Turquía: Pammukale

La naturaleza, en muchas ocasiones, funciona como el mejor atractivo turístico. Existen caprichosas formaciones naturales que hacen las delicias de sus visitantes, como es el caso de las piscinas naturales en Turquía, conocidas como Pummakale, cuya traducción literal es “Castillo de Algodón”.

Estás curiosas piscinas naturales se forman debido a que se trata de una zona volcánica por donde brota agua caliente con una elevada concentración de CO2. Cuando el agua alcanza la superficie, el CO2 disuelto se precipita en forma de carbonato cálcico formando una capa blanca en la superficie de la roca.

Durante siglos, estas piscinas naturales han sido explotadas. Ya en la antigua Roma, las piscinas termales formaban parte del núcleo urbano de Hierápolis. Actualmente, se trata de uno de los destinos turísticos más visitados de Turquía.

Entre los principales atractivos, además de las exuberantes formaciones de rocas blancas, piscinas balcones y la posibilidad de darte inolvidables baños termales, en la zona se encuentra los restos del Templo de Apolo, el antiguo Plutonium, un teatro romano o las calles de las columnas.

Pamukkale

La sobre explotación turística está haciendo que poco a poco se vaya perdiendo el delicado equilibrio entre la piedra blanca y las aguas termales. Se han instalado muchos hoteles alrededor de estas piscinas naturales que precisan de recursos hídricos, lo que está produciendo que cada vez sea menos el agua que llega a la superficie de las rocas, haciendo que estas se vayan oxidando y adquiriendo un tono amarillento.

Pamukkale

Se están comenzando a llevar labores de limpieza y mantenimiento de la zona, por lo que es de esperar que en pocos años limiten el número de turistas que puedan visitar Pammukale, así que, mejor no esperar mucho.