Palacio del Parlamento Rumania

Bucarest. Palacio del Parlamento

Situada al sureste de Rumania, Bucarest, capital del país y centro cultural, industrial y financiero, se presenta como una ciudad de marcado pasado comunista en cuanto a su distribución y edificación, pero también con grandes signos de arquitectura neoliberal, del período de entreguerras y moderna. Increíbles edificios, especialmente en el centro histórico de la ciudad, que dan una idea su la grandeza en tiempos pasados (llegó a llamarse “la pequeña París”)

La Casa del pueblo, el segundo edificio administrativo más grande del mundo.

De uno de esos edificios quiero hablaros en esta entrada. Aunque no destaque precisamente por su antigüedad, sí lo hace por sus dimensiones, fruto del pensamiento megalómano del por entonces jefe de Estado, Nicolae Ceaușescu, en 1984. No hablamos de otro edificio que el Palacio del Parlamento, o como muchos rumanos lo siguen llamando, la Casa del Pueblo de Rumania. Este colosal edificio es considerado el segundo edificio administrativo más grande del mundo, sólo por detrás del Pentágono, en los Estados Unidos. Hoy en día, acoge dentro de sus paredes el Parlamento y el Senado, el Museo de Arte Contemporáneo, el Museo y Parque del Totalitarismo y Realismo Socialista, además de diferentes eventos de tipo cultural y social.

Todo ello es posible gracias a sus más de mil habitaciones, de las cuales solo se usan unas 400. Está construido sobre la colina de Dealul Spirii, en el distrito 5 de la ciudad, el edificio cuenta con doce plantas, ocho de ellas bajo tierra, además de un búnker antinuclear. Tiene una altura de 86 metros y se adentra en la tierra otros 96, y tiene unas dimensiones de 270m por 240m, con una superficie total de 340.000 metros cuadrados.

Todo empezó con un terremoto.

El origen del edificio en esta localización se produce después del terremoto que dejó bastante dañada esta parte de la ciudad el 4 de marzo de 1977. Ceaușescu aprovechó este acontecimiento para derribar los edificios que quedaron intactos pero que impedían llevar a cabo el megaproyecto. Estos edificios fueron iglesias, sinagogas, monasterios y más de 7.000 casas. En él participaron unos 700 arquitectos y más de 20.000 trabajadores en tres turnos sin descanso las 24 horas del día.

Aunque un edificio relativamente reciente, está cargado de historia. Los nombres de las salas y salones del Palacio del Parlamento se corresponden con acontecimientos históricos del pueblo rumano o reconocidas personalidades. Nombres como la Sala de los Derechos humanos, Sala Nicolae Balcescu, Sala Tache Ionescu o la Sala C.A.Rosetti dan un punto más histórico al edificio. Todos estos nombres se asignaron después de 1989, cuando se produjo la caída del Régimen de Ceaușescu.

Actualmente es posible visitarlo, aunque es necesario llamar con antelación. Sin duda, uno de los atractivos turísticos más interesantes de Bucarest y lugar de obligada visita para los amantes de la historia.

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