Oporto

Oporto, la ciudad donde las paredes hablan

Oporto es la segunda ciudad más importante de Portugal. Se trata de una ciudad “vieja”, bohemia, con un atractivo turístico encantador.

Entre los muchos atractivos turísticos que ofrece la ciudad de Oporto, ha habido uno que me ha llamado especialmente la atención, y es que, en Oporto, las paredes hablan, y no, no es que esté loco, o que haya realizado mi viaje a Oporto bajo los efectos de ningún psicotrópico…, si no que en esta ciudad, en muchos de sus edificios más emblemáticos, encontramos una infinidad de paredes decoradas con azulejos que ilustran de una forma muy llamativa distintos hechos históricos.

Azulejos de Oporto. Paredes que cuentan historias.

Una de la composición de azulejos más impresionante que podemos encontrar en Oporto, es el panel de Silvesre Silvestri, de 1912. El mismo, cubre la Igreja do Carmo y narra la leyenda de la fundación de la orden religiosa Carmelita.

Otra impresionante composición a base de azulejos la encontramos en la Capela das Almas, en la popular calle peatonal Rua Santa Catarina. Las ilustraciones que encontramos en estos azulejos narran escenas de la vida y la muerte de distintos santos, como pueden son Santa Catalina o San Francisco. Estos azulejos son obra de Eduardo Leite y datan de 1929.

Oporto

En el hall principal de la estación de São Bento, en la Avenido dos Aliados, se encuentra otra de estas paredes que hablan. Se trata una obra compuesta por unos 20.000 azulejos aproximadamente que reflejan exitosas batallas bélicas del pasado de Portugal y otros hechos, como la conquista de Ceuta por parte de Enrique el navegante, o la historia del transporte; y es que 20.000 azulejos dan para mucho. Las ilustraciones fueron obra de Jorge Colaço y datan de 1.930.

Existe uno obra en azulejos más reciente. Hablamos de la policromática obra de Júlio Resende, Riera Negra. El mural de azulejos refleja, o más bien, celebra la vida en el distrito Ribeira. Esta obra data de 1.987 y lo podemos localizar en la boca del túnel que da acceso al nivel inferior del Ponte Dom Luís I.

Si tienes el placer de visitar Oporto, no desaproveches la oportunidad de enfrentarte a estos increíbles murales. Sin duda paredes que hablan, que, paradójicamente, te dejan sin palabras.