Polinesia

Historia de la Polinesia

Hablar de la historia de la Polinesia es un tema complicado y largo por la gran cantidad de diversas culturas que conviven en las casi mil islas que forman la región. Eso y, por supuesto, el hecho de que su historia no se haya comenzado a registrar hasta tiempos muy recientes, comparada con la de las distintas culturas del mundo.

Aún y así, a continuación os presentamos algunos de los datos más interesantes sobre la historia de la Polinesia. Llena de matices y misterios.

Origen y colonización

Se considera que la población nativa de la Polinesia origina de descendientes de sureste asiático. Que, hacia el año 1500 a.C., viajaron a Nueva Guinea y desde ahí, colonizaron Fiji, Tonga y Samoa, las principales islas de la Polinesia. Desde esta última, de hecho, la población se dispersó y expandió su cultura; es por eso que se la considera el centro de la cultura polinesa. A Tahití y Hawai no llegaron hasta los siglos III y IV, respectivamente, así que podemos ver que fue un proceso lento.

Con el tiempo, se fueron formando distintas regiones y se fue creando una identidad común bajo el nombre de mao’hi (maorí en neozelandés). Usaban canoas dobles de madera para navegar guiándose por el Sol y las estrellas, adoraban a un dios principal y a multitud de dioses menores y desconocía los metales.

Todo eso cambiaría con la llegada de los europeos a las islas.

Descubrimiento y contacto

Se cree que antes de la llegada de los europeos y los americanos a la Polinesia, es posible que ya los incas navegaran y comerciaran con los nativos de las Marquesa y otras islas cercanas.

No obstante, se considera la llegada de Magallanes en el siglo XVI a Tuamotu como la fecha oficial del descubrimiento de la Polinesia. Después de él, numerosos europeos empezaron a llegar a las islas, especialmente Tahití, para cartografiarlas, crear catálogos de sus plantas y animales y establecer relaciones con los nativos (con mayor o menor éxito).

Los primero misioneros cristianos llegarían a Tahití a finales del siglo XVIII y serían los primeros europeos en, no solo establecerse de forma permanente, sino también de hacerse con el control de las islas y hacer que abrazaran el cristianismo. Un siglo más tarde, pasarían a formar parte de Francia.