Las minas de sal de Wieliczka

Las minas de sal de Wieliczka

Cuando pensamos en Cracovia, lo primero que nos viene a la mente es la estrecha relación que tiene esta ciudad del sur de Polonia con uno de los acontecimientos históricos más importantes del siglo XX, la Segunda Guerra Mundial. Caminando por sus calles podemos observar gran cantidad de lugares y monumentos que mantienen viva la memoria de aquel acontecimiento, como puede ser la fábrica de Schindler, la Plaza de los héroes del gueto en el barrio judío, o si nos desplazamos a las afueras de la ciudad, no muy lejos de allí, los campos de concentración de Auschwitz y Birkenau.

Esta ciudad, que afortunadamente se libró de los bombardeos que sí sufrieron otras ciudades como Varsovia, conserva la mayor parte de su arquitectura anterior a la guerra, como son el Castillo de Wawel, la Lonja de los Paños y la Torre del Ayuntamiento, situadas en la Plaza del Mercado, la plaza medieval más grande de Europa.

Pero voy a centrarme en un lugar cerca de Cracovia e igual de bonito y asombroso. Me refiero a las minas de sal de Wieliczka. Situadas en la ciudad con el mismo nombre que la mina, se encuentran en el área metropolitana de Cracovia. Declaradas en 1978 Patrimonio de la Humanidad, estas minas continúan siendo explotadas desde el siglo XIII sin interrupción, aunque actualmente no funcionan al mismo ritmo que antaño. Con más de 300 kilómetros de galerías laberínticas y unos 300 metros de profundidad, son consideradas una de las más grandes y antiguas minas de sal del mundo.

Abiertas al público durante todo el año, las minas disponen de una ruta turística de unos tres kilómetros y medio de recorrido. La visita comienza descendiendo unas escaleras de madera que conducen a un total de 22 galerías en las que se pueden apreciar diferentes esculturas hechas de sal, instrumentos y herramientas de trabajo además de increíbles estructuras de contención y hasta lagos donde es tan grande la concentración de sal que es imposible hundirse en ellos.

Las minas de sal de Wieliczka

Pero la parte más sorprendente del recorrido es la Capilla de St. Kinga, una impresionante galería de unos 54 metros de largo con una elaborada decoración, un buen ejemplo de ello son los cuadros de “La Ultima Cena” o Las Bodas de Caná, tallados en relieve en las paredes de sal de la sala.

Las minas de sal de Wieliczka
Las minas de sal de Wieliczka

Si tenéis intención de visitar la ciudad de Cracovia, haced un hueco en vuestro plan de viaje para visitar este impresionante lugar que estoy seguro no os va a dejar indiferente.

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